miércoles, 10 de marzo de 2010

PASCUA - Un recorrido de la Semana Santa para el niño pequeño

Manual para la enseñanza
de niños preescolares en la
escuela dominical o células
de Betty Constance

En el Site de Publicaciones Alianza puede bajar gratuitamente las lecciones para niños pre-escolares sobre Pascua, con complementos coloridos dibujados por Clemente Montag.

Clique aqui: Publicaciones Alianza

martes, 16 de febrero de 2010

A SU MANERA

Historia retirada de la revista argentina "el puentecito" Adaptada y dibujada por mi. (Gabriela Pache de Fiúza)
FIGURA 1
Tomás vivía bien al norte de Canadá y su amigo Sandy, el cartero, se abría paso a través de la nieve y la ventisca para llevarle una carta muy importante.


FIGURA 2
Cuando al fin llegó, entregó la carta para Tomás que rasgó el sobre con ansiedad y leyó la carta. Casi no lo podía creer: su tío Pierre, que era riquísimo, acababa de morir y en su testamento lo nombraba como uno de sus principales herederos. Era toda una fortuna! Pero al pié de la carta había una condición importantísima escrita con letras grandes y en rojo.
"Cada heredero debe reclamar su herencia en la fecha y hora indicada. Se alguien llega después del tiempo determinado pierde todos los derechos de recibir la herencia".


FIGURA 3
Sandy, el cartero, estaba vibrando de alegría!
-Felicitaciones amigo! Quien diría? Ahora eres millonario! Ven conmigo, no pierdas ni un minuto! Estoy volviendo para el sur y pasaré cerca de la ciudad donde tienes que cobrar tu herencia! Son muchos quilómetros y también varios días de camino. Mi trineo está vacío, y está aquí cerca de tu casa. Podemos llegar mucho antes del plazo establecido en la carta!.
Era una excelente idea, ya que Tomás no tenia trineo, ni dinero para ir hasta aquella ciudad. Y aunque faltasen unos meses para vencer el plazo de cobrar la herencia, lo mejor era salir inmediatamente.


FIGURA 4
Mas para sorpresa del amigable cartero, Tomás respondió:
- Ni loco! Gracias por tus consejos, pero pienso hacer las cosas a mi manera! Antes de ir, voy a trabajar para ganar un poco de dinero para poder viajar con conforto. No puedo llegar allá sin un centavo pareciendo un miserable. No señor! Ni pensar! Haré las cosas a mi manera!


FIGURA 5
Sandy estaba espantado!
-"A tu manera?!!! " Estás pensando en quedarte y trabajar para ganar unos miserables centavos en cuanto eres dueño de una formidable fortuna? No seas tonto Tomás! Ven conmigo! No pierdas tiempo!
Pero ni hubo manera de convencer a Tomás. El quería hacer las cosas a su manera. Con mucho pesar Sandy dio media vuelta, tomó su trineo y se fue dejando a Tomas Actuar "A SU MANERA"

FIGURA 6
Después de haber trabajado y ganado algun dinero, Tomás decidió emprender el viaje hacia el sur del país para reclamar su herencia. Cargó el trineo y salió. Pero a los dos días empezaron los problemas...

FIGURA 7
Comenzó una terrible tormenta que lo obligó a parar por dos semanas!
-Tengo tiempo de sobra! -se decía Tomás. -Me voy a quedar en este hotel calentito hasta que la nevasca termine, para eso trabajé para viajar con conforto.
En la carta había un pequeño mapa indicando el camino mas seguro para llegar, pero él decidió tomar otro que le parecía mejor. Era mucho más largo, pro a él le gustaba ese...



FIGURA 8
Después que retomó el viaje comenzó a llover y el camino se ponía cada vez más difícil! Los perros estaban agotados y corrían solamente cuando cuando Tomás les pegaba con el látigo.
- Así es más emocionante! -decía Tomás. Ésta es mi manera de viajar!

FIGURA 9
Dos días antes de agotarse el tiempo, Tomás estaba cerca de la ciudad donde debería recibir su herencia. Entonces pensó:
- Voy a llegar el último día, a la última hora y voy a reclamar mi herencia!. Será sensacional! Voy a aparecer en la tapa de todos los diarios del mundo! Las pesonas van a pensar que soy lo máximo!
Entonces procuró un alojamiento a unos quilómetros de su destino y pasó la noche.


FIGURA 10
Cuando amaneció se enteró que una manada de lobos había atacado el establo. Los perros huyeron despavoridos destruyendo el trineo. Era el último día y la distancia era grande para ser hecha a pié. El camino que había escogido era desértico y no tenia otro transporte. Entonces tuvo que reanudar el viaje a pié. El clima estaba helado! Tomás se patinaba, tropezaba caía y se levantaba todo el tiempo. Al final se arrastraba para llegar a su destino. Tomás avanzaba penosamente mientras las horas corrían veloces...



FIGURA 11
Cansado y congelado, Tomás llegó al anochecer a la oficina del juez que le entregaría la herencia, pero la puerta estaba cerrada. Tenía un cartel colgado que decía:
"CERRADO, TIEMPO AGOTADO"
Habia pasado una hora del tiempo señalado. Era demasiado tarde. Había desoído las instrucciones de la carta y los buenos consejos de su amigo Sandy. Había hecho las cosas a su manera... Y perdió su herencia!


FIGURA 12

Tú también debes decidir si vas a caminar por la vida "A TU MANERA" con desobediencia y rebeldía, o si vas a obedecer las instrucciones sabias de tu Padre Dios. Él nos dejó una fantástica herencia que podremos poseer si LEEMOS, CREEMOS Y SI VIVIMOS las verdades que están escritas en la Biblia, la poderosa Palabra de Dios. En ella están las instrucciones para poder vivir una vida abundante, prospera y feliz. Debemos hacer las cosas a la manera de Dios, haciendo su voluntad.
Por eso el Señor Jesús nos enseñó a orar: "hágase Tu voluntad, como en el cielo, así también en mi vida..."


domingo, 7 de febrero de 2010

¿ÁGUILAS O GALLINAS?

Historia retirada de la revista argentina "el puentecito" Adaptada y dibujada por mi. (Gabriela Pache de Fiúza)

Figura 1
A Rodrigo y Ana les encantaba pasar las vacaciones en el campo del abuelo Juan y de la abuela Luisa. Pasaban el día entero jugando, corriendo y ayudando en las tareas del campo…


Figura 2
Por las noches los abuelos leían con ellos un trozo de la palabra de Dios. Oraban juntos y cantaban. Esa noche habían meditado en el Padrenuestro, sobre todo en la frase final: “Porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria por siempre…”
-Debemos estar listos para cuando regrese nuestro poderoso Rey! Había dicho la abuela una y otra vez.



Figura 3
Los chicos se quedaron intrigados con la frase de la abuela… Pero a la mañana siguiente pronto se olvidaron. Es que mientras jugaban, apareció el abuelo con algo en las manos. –“Miren chicos! Miren lo que encontré!” Era un pichón de algo… Uy! Que pajarraco tan raro!...



Figura 4

El abuelo lo llevo al gallinero. Que lío se armo! Los pollitos, los patos, los gansos, los pavos… Todos empezaron a gritar y a correr de aquí para allá, alarmadísimos.



Figura 5

Doña gallina, muy seria, lo estudio, primero con un ojo, después con el otro. El pichón raro temblaba de pies a cabeza. Al fin la buena gallina abrió sus alas y lo cobijo. Los pollitos se acercaron a examinar al nuevo hermanito…


Figura 6

Y los días pasaron… los pollitos crecieron y el pajarraquito también. Pero era tan diferente a todos! Tenía unas alas enormes. Volaba de un extremo al otro. Todos los demás habitantes del gallinero trataban de imitarlo… Pero no podían!



Figura 7

Rodrigo y Ana tenían una gran curiosidad por este raro pajarraco. Lo seguían todo el día. “Abuelito ¿que pájaro es este?” preguntaban. Pero el abuelito Juan se hacia el misterioso y solo respondía: “Algún día lo sabrán”…



Figura 8

Y un día sucedió algo… Rodrigo y Ana estaban juntando frutas cuando de repente oyeron en el aire un sonido. Parecía un llamado de muy lejos…
-¡Viene de arriba, Ana! ¡Mira para arriba!
-¡Oh! ¿Qué será eso? – Cada vez se oía mas cerca, mas cerca…



Figura 9

¡Al final pudieron verlo! Allá arriba, en el cielo azul, planeaba un pájaro enorme y hermoso. Volaba en círculos sobre el gallinero mientras repetía sin cesar su poderoso llamado…
-¡Abuelo! ¡Abuela! ¡Vengan! Corran!...

Entonces sucedió algo maravilloso. El pajarraquito raro extendió sus alas y empezó a elevarse… Paso el tejido del gallinero. Paso la altura de los techos. ¡Alto, bien alto, en las alturas! ¡Hasta que se unió con aquel pájaro en los cielos!




Figura 10

¡Era un águila! ¡Nuestro pajarraquito era un águila!- gritaban los chicos. Entre tanto, los habitantes del gallinero y de toda la granja, estaban en un alboroto total. Muchos pollos trataban de elevarse y caían una y otra vez. Las gallinas y los gallos cacareaban. Los gansos graznaban. Los perros ladraban. Los canarios silbaban enloquecidos…


Figura 11
A los pocos fue volviendo la calma en la granja. Los abuelos y los chicos se sentaron en la galería.
–¿Saben chicos? –dijo el abuelo- Un día a nosotros nos va a pasar algo parecido…
-¡Si! -Afirmo la abuela- Un día, Jesús, nuestro Rey, volverá en las nubes y desde allá arriba llamara como el águila…


Figura 12

Algunos al oír su llamado, se irán con El, como nuestro pajarraquito… Pero otros se quedaran como las gallinas.
–Yo no se si seré águila o gallina cuando Jesús venga – dijo Rodrigo muy preocupado.
– Yo tampoco –dijo Ana, con sus ojos llenos de lágrimas.


Figura 13
“Hijitos” –dijo el abuelo- solamente los que han recibido a Jesús en sus corazones tienen vida eterna y podrán volar cuando El llame. Los que no reciben al Señor, son solo gallinas… que se quedaran acá cuando El venga…
No podrán irse por mas que quieran”…
-¡Yo quiero ser águila! Gritaron Rodrigo y Ana a la vez.


Figura 14

Allí mismo hablaron con Dios:
-Señor Jesús entra en mi corazón ahora mismo. Perdóname. Límpiame de todo pecado… no quiero ser gallina cuando tu vengas.
–Querido Rey, yo quiero ser águila y estar listo para oír tu llamado y subir contigo cuando vengas a buscarnos…

¿Y tú? ¿Estas listo para oír el gran llamado final? ¿Estas preparado para cuando el Gran Rey venga lleno de Poder y Gloria?




martes, 15 de diciembre de 2009

UN REI MAGO DE VAQUERO - HISTORIA PARA NAVIDAD

Lei esta historia real em la revista infantil “El puentecito”. Dibujada y adaptada por Gabriela Pache de Fiúza.

FIGURA 1




A David le habían regalado, hacía bastante, un enorme juego de esos que llamamos de “rasti”. Este juego consiste, como sabrás, en muchas piecitas de distintas formas, colores y tamaños que puedes unir y desunir como quieras, para construir lo que se te ocurra. ¡Como lo disfrutaba David! ¡Y las cosas que construía! Fabulosas torres, rarísimos puentes, sorprendentes edificios… en fin. ¡Todo un arquitecto del futuro! Pasaba horas jugando con sus rastis.

FIGURA 2



El domingo, como siempre había pasado dos horas buenísimas en la iglesia con muchos chicos más. Cantaban hermosas canciones y aprendían de Dios, comentaban, hacían planes y disfrutaban escuchando hermosas historias. La de ese domingo, justamente, estuvo buenísima. Justamente en este domingo Tia Mimí, una de las profesoras les había contado sobre el nacimiento de Jesús y el pasaje de Mateo capítulo 2, donde unos reyes magos siguiendo una estrella llevaron regalos para Jesús. Esos regalos eran muy valiosos y con certeza ayudaron en los cuidados y sustento de Jesús en los primeros años de vida. También contó que unos hermanitos gemelos, cuando escucharon esta historia de la Biblia también quisieron dar regalos a los niños que no tenían juguetes y que no recibirían nada en navidad. Ellos fueron “reyes magos invisibles” preparando un linda sorpresa para un abuelito muy pobre y a sus nietitos. Colocaron regalos en la puerta de la casa junto con un folleto que hablaba de Jesús y tenia la dirección de la iglesia, sin que sean vistos. Y para sorpresa de los gemelos, el abuelo y los nietos fueron a la iglesia en el culto del domingo y entregaron sus vidas a Jesús.
Los casi cien niños que escuchaban a Tia Mimi, estaban muy atentos e interesadísimos con la historia. No se escuchaba ni una mosca volar. Sobre todo cuando Tia Mimi, al terminar les hizo una importante propuesta: ¿Qué les parece si decidimos a ser nosotros también “ángeles invisibles” para las fiestas? Revisen sus juguetes y ropas. Piensen en algún amiguito que no tenga juguetes. Seria muy emocionante compartir con alguien un poco de aquello que Dios nos dió.

FIGURA 3



Tía Mimi les pidió a los niños que se tomen de las manos y oren para pedir a Jesús orientación sobre lo que deben hacer para que cada niño tomase decisiones sobre la propuesta para navidad.
Fue entonces cuando las chispas comenzaron a saltar más rápido en el corazón y el la cabeza de David. Es que cuando hablamos con Dios y lo escuchamos. ¡El también habla con nosotros!
Pocos días después, tia Mimí encontró David muy ocupado. Revisaba una por una las múltiples piecitas de su enorme rasti. Si estaban sucias, las limpiaba, si faltaba alguna, ponía todo patas para arriba hasta encontrarla.
¿Estás preparando otro invento? Preguntó Mimi.
No, respondió David. Estoy preparando el rasti para regalárselo a los chicos García.
Tia Mimi se quedó muda mientras David proseguía: “Su papá no tiene trabajo. Los chicos son muchos. Seguro que no van a poder comprarles nada para navidad ni para reyes. Creo que ese juego les va a gustar ¿no? Es un juego en que en todos los hermanitos podrán jugar.
Pero... ¿seguro que quieres regalar ese juego? Preguntó Mimi vacilante.
David sacudió hacia atrás su flequillo y habló con energía.
Yo ya soy grande, Mimi. Ya jugué mucho con el rasti. Quiero compartir lo que tengo, como dijimos el domingo. Hacía rato que me daba vuelta la idea, así que el domingo me decidí. Creo que es Jesús. Lo único es que ..
¿Es que David? Mimi contuvo la respiración.
-¡La caja es regrande! ¿Me ayudaría a llevárselas?

FIGURA 4


Al atardecer cargaron el paquete en el autito de tía Mimi. En casa de los García estaban Juan Pablo, Javier y Lucas, los tres más chicos. David entregó la caja con una sonrisa un poco tímida y una explicación cortita: ¡Hola Juan Pablo, eso es para ustedes! Y Juan Pablo respondió con otra sonrisa un poco tímida “Ah que bueno, gracias David” y entró de nuevo en la casa.
Como afuera oscurecía y adentro había luz, David y Mimí no aguantaron la tentación de ponerse a espiar por la ventana a ver que ocurría. Vieron a Juan Pablo desatando el paquete, mientras Javier y Lucas miraban impacientes. De repente estalló un enorme “Ohhhhh” y las piecitas multicolores se esparcieron sobre la mesa.
“¡Que fabuloso!” “¡Para armar casitas!” “¡y torres!” “¡Y aviones!”
Entonces uno de los tres gritó emocionado: “¿Se acuerdan… se acuerdan de que le habíamos pedido a Jesús que nos mandara un regalo?”
Entonces Lucas el más pequeño se arrojó sobre la mesa exclamando una y otra vez: “¡Gracias, gracias Señor Jesús!” Inmediatamente Juan Pablo y Javier también se arrojaron sobre la mesa, abrazando las piecitas de colores y exclamando una y otra VEZ: “¡Gracias, gracias Señor Jesús!”
David y Mimi, en su escondite, estaban mudos de sorpresa.

FIGURA 5



¡Oíste eso! ¡Se lo habían pedido a Jesús! ¡Nunca me olvidaré de este momento! David se tapaba la boca para no ser oído.
David y tía Mimi caminaron unos metros en dirección del auto. David paró emocionado, cerro sus ojos y entre lágrimas y sonrisas oró a Jesús. Agradeció por poder ser un instrumento de Dios para bendecir a esos niños en navidad. Agradeció al Espíritu Santo por hablar a su corazón y porque Dios responde todas las oraciones.
Con su flequillo al viento, su camisa medio salida y su gastado vaquero azul, no parecía precisamente un angelito, ni mucho menos un elegante “Rey Mago”, pero en sus ojos color almendra había chispas de cielo y felicidad de rey. Es que estaba comprobando que su regalo tenía mucho valor, muchísimo valor. No solo para sus tres queridos amiguitos, sino también para su gran amigo Jesús. Porque cuando volvía para casa en el autito de la Tía Mimi, se acordó de algo muy, muy importante que Jesús dijo:

Les aseguro que todo lo que hicieren por uno de estos hermanos míos mas humildes, por mi mismo lo harán. (Mateo 25:40)

miércoles, 21 de octubre de 2009

JAMÁS ME OLVIDARÉ - HISTORIA EVANGELISTICA

Historia retirada de la revista argentina "el puentecito" Adaptada y dibujada por mi. (Gabriela Pache de Fiúza)

Hace mucho tiempo atrás (o ni tanto), existía el castigo físico en las escuelas. O sea que el profesor debía castigar con palmatorias, azotes o cualquier otro castigo físico a aquellos niños que desobedecían órdenes o tenían un mal comportamiento en la escuela o en el recreo. Aunque eso fuese terrible, también dio lugar a historias apasionantes como la que les voy a contar ahora.

En un país lejos del nuestro, existía una escuelita rural en el medio de las desérticas montanas. Era una pequeña población de agricultores y creadores de ganado. En esta escuelita había un grave problema. Ningún profesor permanecía más de un mes. Pero no era por causa del clima, ni por las distancias ni por el salario (que era muy bueno) ¿Que piensan? ¿Por que ningún profesor conseguía permanecer ni un mes en la escuela?

Pero un bello día, después de que el último profesor se fue dejando la escuela, llegó un nuevo profesor. Nuevo no, digamos que es el quinto nuevo profesor del año. Era muy joven. El patio de la escuelita estaba lleno de chicos y chicas de diferentes edades que llegaban de los campos y granjas vecinas.


Figura 1


Cuando los chicos vieron llegar el nuevo profesor comenzaron a reírse y hablar entre ellos:

-¿Che Rafa, viste el pajarito desplumado que llego a la escuela? ¡Lo vamos a hacer volar de aquí enseguidita!

-Yo traje la ondera! Grito uno a las carcajadas.

- Tranquilos, muchachos- respondió Rafael, que parecía ser el líder de la barrita- vamos a darle un poco de tiempo. ¿Si lo hacemos volar rápido con quien nos vamos a divertir?. Jajajajajaja.

El joven profesor escuchaba todo desde la ventana. Por fin tocó el timbre marcando el inicio de las aulas. Unos cincuenta niños se precipitaron dentro de la sala de aula, gritando y empujándose agresivamente. Cuando todos tomaron sus asientos el profesor se puso de pie al frente del pizarrón.

-¡Atención! ¡Este es el primer sermón del profesor! – dijo Rafael gritando para que todos oyesen.

Los chicos no aguantaban de tanto reír. Pero para la sorpresa de todos, el profesor no estaba enojado. Y con mucha calma dijo:

Figura 2


Muchos piensan que esta escuela va a cerrar sus puertas. Pero nosotros conseguiremos que ella funcione muy bien. Y para que una escuela funcione bien tiene que tener buenas normas o reglas de comportamiento.

Y para que las leyes sean fáciles de ser respetadas, serán ustedes mismos que las harán. Siendo así pueden levantar la mano de a uno y dictar las reglas de la escuela…

La sala estaba en completo silencio. La sorpresa había paralizado a todos los alumnos.

Figura 3

Pasaron algunos minutos en el más completo silencio, hasta que el primer corajoso levanto La mano y dijo:

- No robar, profesor. Creo que esa debe ser la primera ley.

- ¡Muy bien! -dijo el profesor escribiendo en el pizarrón. ¿Alguien mas?

- ¡No pelear!

- ¡No insultar!

El grupo se animó rápido y comenzaron a decir leyes uno después de otro.

Terminada la lista en el pizarrón, Rafael se puso de pie y grito:

- Profesor, también tenemos que colocar los castigos para las reglas que sean desobedecidas, sino nadie las respetará.

¡Con certeza Rafael! – Respondió el profesor. ¿Qué castigo colocarías por ejemplo en el caso de que alguien quiebre la ley de “NO ROBAR”?

- ¡Diez azotes de vara con las espaldas desnudas, sin camisa, profesor! – Dice Rafael rápidamente.

Y así fueron establecidos los castigos para cada desobediencia.

Para sorpresa de todo el mundo, la escuela pasó la semana sin problemas. Los niños querían obedecer sus propias leyes. Aparte sabían que serían castigados y dolería mucho. Pero un día cuando toco la campana para ir al recreo, Rafael se levantó para buscar su merienda que había dejado en una cajita en el banco de atrás. Y para su sorpresa, su merienda no estaba! Algún compañero se la había sacado.


Figura 4


¡El rostro de Rafael estaba rojo de rabia, señalaba para el banco y gritaba como loco!

- ¡Alguien me robó mi merienda! ¡Alguien me robó mi merienda! ¡Que nuestra ley lo castigue, exijo que nuestra ley sea cumplida!

Figura 5

El profesor visiblemente triste se puso de pié y dijo:

- Parece que es la primera ley quebrada. ¡que pena!

Inmediatamente miró para los alumnos y con pesar y firmeza dice:

- ¡Aquel que robó la merienda de Rafael pase al frente y confiese!

Hubo un gran silencio. Nadie pestañeaba. Entonces el profesor tomo la decisión de revisar todos los bancos y los objetos personales de cada niño con el objetivo de encontrar al culpado.

Cuando llegó cerca del banco de Jaime, este se tiro encima gritando:

-¡No, no, en mis cosas no!


Figura 6

- Levántate Jaime!- Ordenó seriamente el profesor.

Entonces revisó las cosas de Jaime y encontró la caja de la merienda de Rafael. Pero la caja ya estaba vacía.

- ¿Por qué hiciste eso hijo? - Preguntó el profesor.

El niño llorando a los gritos respondió:

- Estaba con mucha hambre, profesor... hace cinco días que mi papá esta borracho. Y hoy mi mamá no tenia nada para darnos de comer.

- ¿Por que no me dijiste eso antes? ¡Yo habría compartido mi almuerzo contigo! ¡Pero ahora es muy tarde! Vos robaste y el castigo por la ley quebrada debe ser efectuado!

Vamos al frente y sácate la camiseta.

Jaime pasó al frente llorando desesperado y rogando decía:

- Profesor, no me obligue a sacar la camiseta, por favor. ¡No me puede castigar con la camiseta puesta? Por favor...

- Lo siento mucho. ¡Es parte del castigo! – dijo el profesor con el corazón oprimido.

Todos los alumnos estaban mudos y algunos tenían los ojos llenos de lágrimas.

Jaime se sacó la camiseta entre sollozos y...


Figura 7

Para espanto de todos, Jaime tenía el cuerpo cubierto de heridas y hematomas, algunas cicatrices eran viejas y otras parecían muy recientes... aparte de eso Jaime estaba esquelético de flaco! Daba para ver todos sus huesitos.

_ ¡Qué es esto en tu cuerpo Jaime? Preguntó el profesor completamente abalado.

- ¡Es que mi papá cuando llega borracho en casa, se pone violento con nosotros y nos pega, a mi mamá y mis hermanitos! –respondió Jaime entre llantos.

¡Todos en el aula estaban llorando ahora! Todos sentían mucha misericordia y compasión por el compañerito.

El profesor, entonces, con firmeza y con los ojos llenos de lágrimas, agarró la vara, levantó la mano para comenzar a aplicar el castigo por la ley quebrada cuando...


FIGURA 8


Desde el fondo del aula se oye una voz visiblemente quebrantada.

- ¡Castígueme a mi profesor! ¡Yo quiero ser golpeado en el lugar de Jaime! ¡Yo pagaré por la falta de Jaime! Por favor profesor!

El duro Rafa comenzaba a correr para el frente de la sala abrazando al pequeño Jaime.

- ¡Yo pagaré por vos amiguito, yo pagaré!

Rápidamente se sacó la camiseta y se puso de espaldas para que el profesor le aplicase el castigo por la ley quebrada.

Conmovido, pero con firmeza el profesor tomo la vara y cumplió con la ley de los alumnos. Contó las diez varadas sobre las espaldas de Rafa.

Rafael soportó todo sin una queja, sin un solo grito. Y cuando terminó el castigo en medio a un gran silencio, se puso la camiseta y volvió para su banco.

El profesor intentaba dar aula, pero era muy difícil.


FIGURA 9


Fue entonces que se escuchó una lamentación. Jaime se levantó y corrió para el banco de Rafael y lo abrazó con fuerza y llorando.

-¡Jamás olvidaré lo que hiciste por mi! ¡Vos pagaste mi castigo! ¡Tomaste mi lugar! ¡Nadie nunca hizo nada así por mí! ¡Seré tu amigo para siempre!

El profesor agarró un libro enorme y muy bonito y dijo conmovido:

- Niños quiero contarles una historia real de alguien que hizo por nosotros lo mismo que Rafael hizo por Jaime. ¡Alguien que tomó nuestro lugar, alguien que pagó nuestro castigo, pero Él no solamente fue castigado por nosotros! Él dio su vida, derramó su sangre para que nosotros pudiésemos vivir, para que nosotros pudiésemos tener sanidad y libertad. Ésta persona es Jesús, el hijo de Dios.

Entonces leyó en la Biblia el relato del profeta Isaías en Isaías 53:5 y otros textos que hablan de la muerte de Jesús por nosotros y de su resurrección. Después preguntó a los niños quien quería entregar su vida al Señor Jesús. Todos los alumnos levantaron la mano, todos querían ese Dios tan misericordioso que había entregado su vida en amor por ellos.

¿Y vos amiguito, quieres entregar tu vida al Señor Jesús hoy?